Translate

¡FELIZ AÑO NUEVO 2019!


Por un año lleno de oportunidades, sueños y metas por alcanzar.
Piensa-Siente-Actúa con el alma y el corazón.
Recuerda que eres valioso y el Universo está allí para ti.
Sólo cree.

¡Feliz Año 2019!
Leinis Carolina Fajardo España.

¿Para qué hacerlo difícil, si puede ser complicado?

¿Para qué hacerlo difícil, si puede ser complicado?
(Reflexión de fin de año)

Después de estar un tiempo sin escribir, aprovecho esta oportunidad para acercarme a ti, y compartir hoy siento.
 Cuántas veces pasamos nuestra vida quejándonos de todas las cosas que nos suceden (buenas y no tantas). A cada oportunidad le buscamos una grieta, esa excusa que nos permita seguir en nuestro sitio de confort.
¿Por qué nos cuesta tanto ver el lado positivo de las cosas? Acaso, ¿No somos merecedores de la abundancia que tiene el universo para nuestro beneficio?
Tomar la decisión de dejar ir o soltar algo es lo que más nos cuesta. El miedo a lo desconocido nos limita y nos encierra en una escafandra, y nos convierte en presos de nuestros propios pensamientos. Es momento de hacer una pausa, respirar profundo y empezar a escuchar nuestro corazón, después de todo, no debe estar tan equivocado. La vida intenta comunicarse con nosotros a diario, pero estamos tan sumergidos en los deberes, que evitamos darle la importancia que amerita. Por lo general, llega el momento donde la vida, nuestra vida, necesita ser escuchada y se manifiesta de manera dolorosa ante alguna situación.
Aprovechemos estas horas para reflexionar y descubrir cuáles son nuestros sueños y anhelos. Te invito a reencontrarte contigo mismo, a verte a los ojos frente al espejo y descubrir lo valioso que eres en realidad. Se aproxima un año nuevo cargado de oportunidades donde solo tú y yo, en la intimidad de nuestras conciencias, seremos los verdaderos protagonistas y responsables de nuestra vida.
Pasemos del pensar, al sentir de nuestra mente, corazón y espíritu, y actuemos en consecuencia de aquello que queremos alcanzar. La felicidad está en nuestras manos. Este es el momento perfecto para encontrarnos y aligerar esa carga tan pesada que llevamos, que nos limitan avanzar a nuestros sueños. Limpiemos nuestra mente de pensamientos negativos. ¡Yo puedo y voy hacerlo realidad! El poder de tú  transformación está en tú actuar.

Leinis Carolina Fajardo E.

Entre el “deber ser” y “sentir”

¿Cuántas veces te han dicho lo que “debes” hacer? Sin duda, infinidad de veces: “Deberías casarte y tener hijos”, “Deberías estudiar otra cosa”, ¡Estás loco(a)! ¡Eso no es así!”, “Por favor, bájate de esa nube”. En el ámbito religioso “Hay que tener caridad cristiana”.
Ahora, ¿cuánto te has permitido vivir?, ¿cuándo fue la última vez que estuviste de primer lugar?, ¿cuántos de tus sueños has hecho realidad?, y si eres creyente, ¿cuánta caridad cristiana has tenido contigo mismo(a)?
Sin percatarnos, poco a poco silenciamos nuestra voz interior y reprimimos nuestro sentir, colocándonos en el último lugar de la lista, quizá por miedo al qué dirán, traumas de la infancia, o simplemente porque adquirimos frases negativas y las hacemos parte de nuestro sistema de creencias. Lo delicado de este asunto, es que al hacer lo que otros consideran lo correcto sin tomar en cuenta lo que somos como personas, podemos aislarnos progresivamente ante situaciones difíciles, dando paso a la tristeza, el miedo y a la frustración, que al no ser atendidas a tiempo puede llegar a una depresión, a una enfermedad silenciosa que puede desencadenar una tragedia. Todos necesitamos ser escuchados. Antes de juzgarte o juzgar a otro, detente un momento y mira en tu interior. Realiza una lista de aquellas cosas que te gustaría hacer, conéctate con tu alma, con tu niño interior.
Hippolyte Flandrin: "Jeune homme nu assis au bord de la mer" (1836)
Siempre existirá el “deber ser”, la opinión del otro, pero aprende a escuchar y “sentir” tu corazón, descubre tu pasión, vive al máximo y sé feliz.          

“La suprema felicidad de la vida es saber que eres amado por ti mismo, o más exactamente, a pesar de ti mismo”.
Víctor Hugo.




¿Por qué practicar Yoga es una garantía de buena salud?

El Yoga es una ciencia y una filosofía de vida milenaria. Data de al menos unos 5 mil años, cuyas huellas nos llevan a la India y a la cultura más antigua del planeta. Con su práctica se intenta equilibrar las diversas energías del organismo, así como sanar dolencias, contrarrestar enfermedades y aminorar sufrimientos. Su acción, en un primer momento, es tanto a nivel físico como a nivel psicológico.
El Yoga acaba con las fuentes de la mala salud. Su trabajo va desde lo más sencillo, que es el simple acto de respirar correctamente, el fortalecimiento muscular, la activación de glándulas, el cuidado del cuerpo en general, hasta la función excretora de todos los desechos del organismo.
Pero no solo eso, además contribuye a lograr un nivel de conciencia más amplio, a agudizar la percepción y a fortalecer las facultades intelectuales. Los resultados se notan desde el primer día de práctica: experimentas un mejor ritmo respiratorio, una mayor concentración y una mayor estimulación glandular. Todo lo cual induce a la alegría, la paz, el equilibrio y las energías positivas que se comienzan a irradiar en tu ser.
En una palabra, armonía. En su práctica se logra la integración, la unión, de allí su significado. Y eso se da gracias al concurso de la respiración, la concentración y finalmente la meditación. Obteniéndose el equilibrio ideal entre mente, cuerpo y alma. Esto último una tarea mucho más profunda, que se aspira conseguir con la disciplina y el trabajo diario.
Entonces ¿es el Yoga una garantía de buena salud? No nos queda dudas. ¿Te has preguntado por qué tanta gente en Occidente está emprendiendo este camino? ¿Por qué es una de las disciplinas que más se ha globalizado en los últimos años?
Mi recomendación es que no te dejes llevar por la moda, sino que experimentes en tu cuerpo cómo te va con una clase de Yoga; cómo te sientes antes de esa práctica y cómo te sientes luego. Son muchas las ramas de esta extraordinaria sabiduría, por cualquiera que inicies está bien. Es tu camino. Quédate con aquella práctica que te haga sentir bien y en paz; que te permita experimentar una salud integral ahora.

¡Vive el presente!


¿Cuántas veces estás haciendo algo y pensando en otra cosa? Nos pasa a diario y no nos damos cuenta. No somos conscientes que la vida se nos va en una abrumadora suma de momentos como ese. ¿Has probado la quietud? ¿Qué sensaciones brinda el silencio?
Siempre tenemos la mente en otro sitio. Si tenemos la mente en otro lugar y nuestro cuerpo en otro, en realidad no estamos en ninguno de los dos lados. La facultad de ser consciente es estar enfocado en el aquí y en el ahora, en el momento presente. Experimentando cada instante, segundo a segundo.
¿Y cómo experimento eso? Los grandes maestros orientales lo han resumido en lo siguiente: si bebo, bebo; si como, como; si duermo, duermo; si camino, camino; si leo, leo… Así de sencillo.
Por eso una de las leyes del karma es justamente la “El aquí y el ahora”. Si nos quedamos en el pasado, no disfrutamos el presente. Tampoco al otro extremo, si nos vamos al futuro nos llenamos de angustia y expectativas que no sabemos si serán, y en ese caso igual no alejamos también del presente.
No vivir el presente es simplemente no vivir o estar siempre en una ilusión. Detrás de la ilusión está el deseo, y este sabemos es el germen de infelicidad. En tu día: ¿Cuántas veces estás en el momento presente?


¿El silencio puede mejorar tu salud?


Sin dudas los momentos de silencio son necesarios para mantenernos cuerdos, especialmente en este occidental mundo urbano y ruidoso.
Así como el ayuno contribuye a purificar el cuerpo, el silencio hace limpieza de nuestra mente y hacen que afloren pensamientos más positivos, más en sintonía con nuestro verdadero ser.
Lo han comprobado los grandes maestros orientales y lo podemos experimentar cada uno de nosotros a través de la meditación. Es decir, parar, hacer una pausa en nuestra ajetreada cotidianidad.
Estar en silencio es encontrarse con uno mismo, es volver a conectar con la fuente de sabiduría original, es sincronizar lo que somos con la naturaleza superior. Por eso nos sentimos bien cuando vamos a la montaña, porque además de contactar con la madre tierra (somos seres terrestres), experimentamos el silencio.
Así como limpias tu cuerpo a diario con el agua al ducharte, debe igualmente a diario desintoxicar tu mente. Cuando esto ocurre afloran energías que no te imaginas. Los lentes con los que comienzas a ver la vida son otros.
Te invito a poner en práctica tus votos de silencio. Sin redes sociales, sin televisión, sin música, sin teléfono. Contacta con tu mundo interior y luego me cuentas tu experiencia.


Yoga y Educación


La educación desde el inicio de la historia moderna, es un elemento imprescindible para el desarrollo humano, cobrando vital trascendencia en el siglo XXI. El mundo actual está determinado por la llamada  sociedad de la información y el conocimiento, haciendo mucho más compleja la labor educativa. En tal sentido, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, 1994) ha reconocido que la educación de este tiempo, debe ser una experiencia global, que dure toda la vida en los planos cognoscitivos y prácticos, privilegiando el desarrollo humano y su calidad como miembro de una sociedad planetaria y diversa.
Esto lleva a una revisión y replanteamiento del sistema educativo que se conoce actualmente, asignándole nuevos objetivos. Eso pasa por dejar atrás el carácter utilitario que ha tenido la educación, para potencializar las posibilidades creativas de las personas, a sabiendas que el mundo en que se encuentra está en un permanente cambio.
En este sentido, el Yoga es una disciplina psicofísica nacida en la India hace varios milenios, que tiene como meta el autoconocimiento para lograr la armonía interior de cada ser, procurándole una mejor calidad de vida, convirtiéndose en una herramienta o el método más probado para intentar alcanzar ese sueño.
Su práctica proporciona recursos para disciplinar la mente, controlar las emociones y el cuerpo, con el fin de canalizar todas esas energías internas hacia formas más constructivas, haciendo posible vivir una vida plena, libre de dramas emocionales, despojada de conceptos erróneos, sin conflictos y dualidades que nos hacen experimentar insatisfacción.
Por esta razón, el Yoga se presenta como una estrategia de primer orden para la reeducación del ser humano. Mi experiencia como educadora y el desarrollo de mi tesis sobre el tema, han reafirmado la importancia de este método en la educación, especialmente de los más pequeños.     
No tengo dudas de que el yoga contribuye a optimizar el proceso de enseñanza y aprendizaje en los niños, que deben ser los primeros a quienes se les brinden estas herramientas. ¿Qué vamos a lograr con ello? Brindarles, a la larga, una mejor calidad de vida, crecimiento en valores, fortaleza en la confianza en sí mismos.
Todo ello ayudará en el transcurso de su vida, a superar inseguridades, frustraciones y a manejar el mal de nuestro tiempo: el estrés. Además, con la práctica continua de la respiración consciente, las asanas (posturas) y las prácticas meditativas, indudablemente, incrementará su concentración y atención. Es decir, tendremos seres más felices, exitosos, responsables de su vida, así como de su entorno.
¿Pero nuestros docentes son conscientes de ello? ¿Los padres estarían ganados a la idea de ser participes de estos cambios? ¿Los directivos de las instituciones educativas? ¿Qué estás dispuesto a hacer al respecto?
Deja tus comentarios.



¿A quién entrego el control de mi vida?

¿Cuántas veces nos detenemos a escuchar nuestra voz interior? ¿A detener nuestros pensamientos y dar un alto en nuestra vida?

      Somos seres que estamos en la búsqueda constante de la FELICIDAD. Reuniones familiares, de amigos, colegas, son algunas de las formas en la que construimos nuestra felicidad. Incluso con el auge de la tecnología aprovechamos de usar esa “vitrina virtual” para exhibir ante el mundo una “felicidad” quizás inexistente, donde lo externo gana valor, y lo interno lo dejamos a un lado, silenciado cada día sin darnos cuenta nuestra voz interior.
            Nuestra vida es un vehículo en automático aunque estemos al volante, pues nos cuesta direccionar nuestro ser, y vamos sin rumbo definido. El puesto de copiloto en otro auto es más reconfortante, pues nos excusamos de nuestra responsabilidad y a cambio ofrecemos consejos de qué hacer o no en determinados momentos, olvidando que nuestro auto necesita ser piloteado. El pesimismo, la intriga, la falta de amor propio nos aleja poco a poco de todo aquello que le suma valor a nuestra vida. Vivir la vida con conciencia,  en el Aquí y Ahora, es sin duda uno de los retos más difíciles de afrontar.
   Reconocer nuestros sistemas de creencias, miedos, incertidumbre, tristezas, debilidades, derrotas y fracasos no es tarea fácil. ¡Es posible lograrlo! Acepta la humanidad que hay en ti, con su luz y oscuridad, y poco a poco aprenderás a tomar el control de tu vida.
            ¡Reconócete y date el permiso de vivir tú vida!

Importancia del agua en nuestra salud

¿Cuánta agua consumes a diario? No es nada que se pueda tomar a la ligera. Es el segundo nutriente más importante después del oxígeno proveniente del aire. El término “agua” proviene del latín aqua. En concreto es una sustancia cuya molécula está compuesta por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno (H2O). Se ha descrito tradicionalmente como incolora, inodora e insípida, aunque para su consumo, normalmente contiene minerales y sustancias orgánicas en disolución que le pueden aportar sabores y olores más o menos detectables según la concentración de sus compuestos y su temperatura.
El agua cumple varias funciones dentro de nuestro cuerpo, entre ellas, el mantenimiento del volumen sanguíneo, el transporte de nutrientes y oxigeno. Además sirve como solvente en muchos procesos metabólicos (oxidación de las grasas o hidratos de carbono); ayuda a la regulación de la temperatura corporal y a la eliminación de desechos tóxicos. Por eso, su consumo diario favorece considerablemente todas estas funciones.
Por lo general, el cuerpo humano está conformado entre un 55% y un78% de agua, por lo que se recomienda consumir entre 8 a 10 vasos de agua durante día, en pequeños sorbos para no aumentar la diuresis (cantidad de orina), ya que, en este caso, puede aumentar la pérdida de nutrientes, como por ejemplo, vitaminas del complejo B.
Lamentablemente, nuestro estilo de vida actual nos aparta de lo saludable, optando por alimentos escasos en nutrientes, poco consumo de frutas y vegetales, con abundante ingesta de bebidas azucaradas, agradables al paladar, pero que causan efectos secundarios en nuestro organismo. Entre esos padecimientos encontramos, la obesidad, lo cual a su vez causa enfermedades cardiovasculares; diabetes, obligando a trabajar en exceso al páncreas, reduciendo significativamente los niveles de insulina; enfermedades renales, pues el ácido fosfórico está relacionado con las piedras en los riñones y otros padecimientos renales. Todo ello se puede evitar tomando consciencia de la importancia del agua para nuestra nutrición interna. ¡Así que no esperes a tener sed! Si eres de los que no consume agua, AHORA es el mejor momento. Tu cuerpo te lo agradecerá.

Otro día trataré de la importancia del agua en nuestra salud externa.

¿Comer, alimentarse o nutrirse?

 Cada una de estas palabras implica cuestiones completamente distintas. Comer es simplemente el acto de ingerir alimentos. La consideración de su calidad no se discute en este  ámbito. Algo parecido pasa con alimentarse, que nos permite ampliar un poco más el espectro, aunque sigue siendo limitante: ya que solo es el acto de adquirir un conjunto de cosas que se consideran como alimentos. Pero ni comer ni alimentarse es nutrirse, a pesar de que el segundo suele confundirse con el último.
Nutrirse es un acto complejo. Es la capacidad para proporcionar al cuerpo los requerimientos alimenticios, necesarios para equilibrar “las partes que se van perdiendo en virtud de las acciones catabólicas”, según la RAE. Es un término que procedente del latín nutritio-nitritionissurgido de nutrionutriré, es decir, “amamantar”, como hace la madre al crío. Es proporcionar al organismo todo lo que necesita para su correcto funcionamiento.
La nutrición no es solo ingerir alimentos, sino que también el oxigeno y el agua son considerados fuentes principales de nutrición. Incluso, para los yoguis, estas dos son primeras que la simple ingesta de alimentos.
Una correcta nutrición forma parte de un estilo de vida saludable. El ritmo acelerado de nuestra vida actual influye en la manera en que nos alimentamos, pues optamos por comidas rápidas y fáciles de preparar, carentes de elementos esenciales (vitaminas, minerales, fibra, proteína, ácidos grasos, etc.). Las consecuencias ya la sabemos: más visitas al médico, a la farmacia y más enfermedades. El resultado se observa en nuestro desempeño personal, familiar y profesional.
La pregunta es: ¿Cuál de estas tres categorías forma parte de tu estilo de vida? ¿Comes, te alimentas o te nutres?



¿Qué es Síndrome de Burnout?


Existen varios factores estresantes que afectan al ser humano en el mundo actual. Desde el ámbito personal, familiar o social, las consecuencias para la salud serán siempre las mismas.  Bien sea un divorcio, un duelo, el maltrato físico o psicológico, los abusos (verbales-físicos) o los problemas económicos. En el ámbito laboral, ¿Cómo, por ejemplo, influye el cambio de empleo?, ¿Cuánto stress me genera hablar en público? ¿Cuántas responsabilidades laborales debo desempeñar? En el ámbito social, interviene el ritmo acelerado de la vida urbano, o las diferentes actividades extracurriculares a lo largo del día, entre otros. Todo ello, afecta la percepción del mundo que lo rodea.
Este constante cúmulo de estímulos estresantes, hace que el adulto en general se sienta incapaz de controlar una situación determinada, impactando su desempeño laboral, su relación social, familiar y además, tanto su salud física como emocional. De esta manera, esos seres cargan inconscientemente con sus miedos, angustias y frustraciones. Esto ha sido determinado por la ciencia como Síndrome de Burnout. Este flagelo es un trastorno de orden psicológico que afecta y altera la capacidad laboral de las personas.
Se ha determinado que alguna de los rasgos de la personalidad, pueden llevar más fácilmente a una persona a desarrollar este síndrome. Estas características son: perfeccionismo, supresión de sentimientos, dificultades para negarse ante la demanda excesiva, sentimiento de ser poco responsable y eficaz, dificultades para tomar vacaciones, baja autoestima, personalidad obsesivo-compulsiva e incapacidad para contar sus problemas personales.
Los factores reportados que predisponen al síndrome son variados: la inadecuada formación profesional, por ejemplo excesivos conocimientos teóricos acompañado de escaso entrenamiento en actividades prácticas; falta de aprendizaje de técnicas de autocontrol emocional; la obsesión de ser un profesional de prestigio buscando una alta consideración social y familiar, y ventajas económicas; cambios significativos de la vida, como muerte de familiares, matrimonio, divorcios, nacimiento de hijos, condiciones deficitarias en cuanto al medio físico, entorno humano, organización laboral, bajos salarios, sobrecarga de trabajo y escaso trabajo real en equipo.

¿Te identificas con algunas de estas características?

Mi vida en una botella


La vida consiste en un constante cúmulo de experiencias, positivas o negativas, buenas o malas, alegres o tristes. Pero, ¿Qué es la vida? Del término en latín: vita, y puede ser definida de acuerdo a varios enfoques. El más conocido es desde el punto de vista de la biología donde sostiene que la vida es la capacidad de nacer, crecer, reproducirse y morir. Desde el punto de vista religioso, la vida consiste en  la fuerza interna sustancial mediante la que obra el ser que la posee. La vida, sin embargo, no es cuestión de teorías, es la experiencia esencial de cada ser.
Lo que es cierto, es que esta vida se torna muchas veces en un sinsentido, de acuerdo a las circunstancias en la que nos encontremos. En este sinsentido juega un papel importante las emociones y la fuerza que le demos para mantenerlas vivas, marcarán el ritmo de nuestro andar. Muchas veces vivimos una vida sin vida, es decir, no somos conscientes de lo que sucede en nuestro interior, y damos la responsabilidad a lo externo de todo aquello bueno o malo que nos pasa. El descubrirnos a nosotros mismos requiere de valía y una cuota grande de responsabilidad. El hacernos responsables de nuestra existencia, significa desnudarnos antes nosotros mismos, vernos por primera vez a los ojos y descubrirnos lo que realmente somos, criaturas indefensas, con heridas emocionales, imperfectas, aunque con todo el poder para transformarnos.  

Mi vida en una botella es una metáfora del cómo nos encontramos encerrados en nuestros propios miedos, angustias, soledad y la rutina diaria. Una botella con un mensaje, lanzada al océano, a la deriva y a la suerte: un mensaje sin descubrir. Vemos en el otro aquello que deseamos, pero nos conformamos con lo que tenemos, y a cambio opinamos sobre el otro, porque alzar la mirada al cielo en busca de ayuda no ha sido suficiente para cambiar nuestra realidad. Fuera de esa botella se encuentra un aire nuevo, de libertad y amplitud. ¿Dónde te encuentras ahora? “En tu interior está el conocimiento que necesitas para vivir, dedica tiempo a escucharte…No son las circunstancias, ni las demás personas las que te definen, tú tienes la libertad de decidir ¿Quién quieres ser? ¿Quién realmente eres?...CONFIA EN TI”



Deja tus comentarios.

¿Cómo tener un Cuerpo Saludable?


Son muchas las técnicas que puedes emplear para mantener tu cuerpo en buenas condiciones de salud, buscando esa integridad necesaria. Hoy te voy a recomendar una de las más populares en el mundo actual: el Yoga. Una palabra que proviene de la raíz sánscrita Yug, que significa unión. Patanjali, el antiguo sabio de la India, legó el texto más importante sobre esta técnica: Los Yoga Sutras.
Sus beneficios son insuperables. No solo para tu equilibrio físico, mental y emocional. Sino también social, pues en la medida en que tienes una individualidad equilibrada, generas una comunicación más sana con los demás: tu pareja, tus compañeros de trabajo, tu familia. Por eso, sino no te has acercado a esta ciencia, ciencia del buen vivir, como la consideran muchos yoguis, es el momento.
¿Quieres perder peso? ¿Quieres controlar el stress? ¿Quieres ser más productivo en tu trabajo? ¿Quieres controlar alguna condición de salud? ¿Te cuesta concentrarte? O ¿Quiere superar algún problema emocional? No esperes más, acércate al mundo Yoga. Seguro cerca de donde estás conseguirás algún instituto o instructor que te pueda guiar para comenzar.
Hay muchos estilos de Yoga, pero en esencia es uno solo. Es “la técnica liberatoria más antigua del mundo”, como dijo el maestro Ramiro Calle. Busca el estilo que más se adapta a ti. No esperes que tu cuerpo te lo pida. El Yoga es un gran océano de posibilidades, que solo se manifestaran si tú así lo deseas.

¿Qué es la Salud Integral?

Es el estado de bienestar perfecto para la condición humana, cuando logra equilibrar su salud física, con la mental y la social. Así lo ha establecido la Organización Mundial de la Salud (OMS). De esta forma, al tener un cuerpo sano, una mente alerta y mantener armonía en tus relaciones con los demás, cumples con este concepto holístico de la salud. El hombre de estos tiempos perdió el control de ese estado ideal.
Para lograr esa salud integral tiene que ser consciente de todos sus aspectos y llevarlos a la práctica, siendo cada uno complementario del otro. Así, por ejemplo una práctica regular de actividad física (algún deporte, yoga o simplemente caminar), debe ir sincronizado con una nutrición balanceada, practicar técnicas de relajación, de descanso y de sueño adecuado. Eso a su vez, debe estar acompañado de una actitud mental positiva ante los diversos retos que nos presenta la vida.
Este blog quiere ser un espacio donde encuentres información actual, de una manera práctica y sencilla, sobre nutrición y alimentación saludable, prácticas físicas o recomendaciones terapéuticas.
¡La salud integral no es un mito, es la verdadera salud!

Bibliografía recomendada

  • Corchs, Alejandro "Trece preguntas al Amor" Vergara. Barcelona. 2011.
  • Ruíz, Miguel "Los Cuatro Acuerdos" Ediciones Urano. Buenos Aires. 1998.
  • Stamateas, Bernardo "Gente Tóxica" Ediciones B. 2011.
  • Yogi Ramacharaka "Bhagavad Guita. El Mensaje del Maestro. Editorial Kier. Argentina. 2009.
  • Yogi Ramacharaka "Hatha Yoga. Filosofía Yogi del Bienestar Físico" Editorial Kier. Argentina. 2005.